LÍNEA ORGANIZATIVA

 

PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DOMINICANOS -PTD-

Democracia y Bienestar para todos

LINEA ORGANIZATIVA

INTRODUCCIÓN

La línea organizativa es un elemento clave para la construcción y desarrollo de una entidad política de las características y naturaleza del Partido de los Trabajadores Dominicanos.

La línea organizativa se deriva de la filosofía institucional y de la línea política y constituye un soporte básico para alcanzar los propósitos revolucionarios de cambios y bienestar para los ciudadanos y ciudadanas dominicanas, como lo postula el PTD.

Todo dirigente y miembro del Partido debe garantizar que la política llegue a los /as trabajadores /as, productores /as, profesionales, campesinos /as, jóvenes y mujeres de los diversos sectores del pueblo dominicano, especialmente de aquellos que más padecen los rigores del sistema social injusto e inequitativo en que vivimos.

El Partido necesita consolidarse organizativamente y establecerse como una organización sólida y respetable que se gane el corazón de los /as dominicanos /as, por la justeza de sus políticas, la transparencia y ejemplaridad de actuación de sus dirigentes y militantes, en correspondencia con el legado de los precursores de las luchas liberadoras del pueblo dominicano.

La línea organizativa recoge y sintetiza las experiencias adquiridas por el pueblo dominicano en materia organizativa a partir de la creación de la Sociedad secreta La trinitaria por Juan Pablo Duarte y se sustenta en un conjunto de principios encaminados a lograr una mayor articulación y participación política de la población. La línea organizativa es un instrumento político de orientación para la coherente aplicación de la línea política nacional e internacional, los valores y principios y el estatuto orgánico y sus distintos reglamentos acompañados por los más adecuados métodos de trabajo.

La línea organizativa integra múltiples vertientes que abordan los aspectos fundamentales de nuestro desarrollo en las condiciones socio políticas actuales del país y el mundo, enfoca aspectos relativos al desarrollo del partido, en su articulación con la sociedad; el concepto de un partido cualificado y que procura garantizar la participación más amplia de la sociedad, la estructura territorial y su operatividad, el trabajo sectorial y su incidencia en las organizaciones de la sociedad  , la dirección  y la responsabilidad colectiva e individual, el trabajo electoral, la comunicación partidaria, los métodos y estilos de trabajo y dirección, la política  y línea de crecimiento, la labor educativa, la sostenibilidad financiera y la construcción y desarrollo continuo del liderazgo constituyen los componentes básicos de los lineamientos para el trabajo organizativo.

El PTD posee las condiciones objetivas y fundamentales para llevar a cabo una labor que nos permita incidir de manera significativa en la población dominicana con el propósito de imprimir un rumbo progresista a la nación, construir un país verdaderamente productivo, a favor del bienestar general del pueblo, basado en los sueños de los padres fundadores de la República.

EL PARTIDO EN LA SOCIEDAD DOMINICANA.

El trabajo es una condición básica y fundamental de la vida humana. Es la fuente de toda riqueza. Constituye el soporte sobre el que se sustenta el desarrollo y progreso material y espiritual de los pueblos, sin embargo, ha sido un medio para que algunos exploten a otros y así unos pocos concentren enormes riquezas, mientras millones de personas no cuentan con lo elemental para tener una vida digna.

El acelerado desarrollo técnico científico incorpora nuevas dimensiones a la clásica separación entre trabajo manual y trabajo intelectual, adquiriendo el concepto trabajador una caracterización que sitúa en esa categoría a hombres y mujeres que de manera asalariada o por cuenta propia invierten en el proceso de producción.

En la sociedad capitalista la contradicción principal continúa siendo entre el trabajo asalariado y el gran capital, es decir entre la burguesía y los trabajadores, ya que la cuestión básica para definir tales contradicciones se determina por el lugar que ocupa cada quien en las relaciones de producción. Sin embargo, hay sectores, grupos y capas sociales que igualmente reflejan nuevas categorías sociales, como son los involucrados en la economía informal.

En la sociedad dominicana han impactado los cambios generados por la revolución en la ciencia, la tecnología y las comunicaciones, diversificando el perfil de los /las trabajadores /as y su intervención y peso en la producción de riquezas de la nación. El Partido de los Trabajadores Dominicanos procura que el trabajo deje de ser una actividad explotadora y enajenante y se transforme en una actividad realizadora del ser humano, donde pueda dedicar tiempo para las artes y a la familia como núcleo fundamental del desarrollo de la humanidad.

La República Dominicana ha experimentado visibles cambios en el   orden económico, político y social, modificándose también su composición clasista. Nuevos actores sociales y segmentos de clase han surgido, siendo esto de gran importancia para el trabajo revolucionario y progresista; la labor técnica e intelectual concentra un buen contingente de trabajadores /as de alto nivel, los cuales desempeñan un rol fundamental en la construcción de una sociedad para todos /as.

En el marco de   la actual composición de la República Dominicana, el PTD asume la representación de los intereses   de la clase trabajadora, así como los diversos sectores que sufren y padecen la explotación capitalista y que con su trabajo contribuyen al desarrollo y progreso de la patria. Debemos realizar acciones encaminadas a lograr la representación política de segmentos que, como la juventud, la mujer, los campesinos, los /as trabajadores /as por cuenta propia, los pequeños y medianos comerciantes y productores, los/las profesionales /as, técnicos y artistas, de manera que encuentren espacios para colocar sus conocimientos, talento y voluntad al servicio de la lucha por el progreso y bienestar de la patria. Estimulamos el desarrollo de las empresas productivas, generadoras de fuentes de trabajo e ingresos y especialmente de aquellas que promueven un desarrollo más equitativo

Es con esa visión de la diversidad que el Partido de los Trabajadores Dominicanos procura constituirse en una entidad política para y al servicio del desarrollo económico y social de la nación, que procura ascender al poder para garantizar que los medios de producción estén al servicio de una mejor sociedad, administrar de forma honesta y eficientemente el Estado y propiciar el bienestar    de la población. Es por ello que el PTD trabajara siempre para ser un partido de, por y para la sociedad dominicana.

 

UN PARTIDO REVOLUCIONARIO, DEMOCRÁTICO Y EFECTIVO.
El PTD ha sido y procura cada vez más ser un partido nacido y anclado en las mismas entrañas del pueblo dominicano. Esa visión es el resultado de una práctica política, del conocimiento de la realidad nacional, del desarrollo de las fuerzas productivas y de la composición social dominicana.  Es una síntesis de la experiencia adquirida durante más de 38 años de actividad política.

Planteamos la construcción de un modelo de organización basado en dirigentes y militantes calificados capaces de organizar y participar junto al pueblo en su movilización por sus más sentidas reivindicaciones  y por la  la toma del poder político,  un partido con vocación real de poder, capaz de luchar en las más diversas y difíciles condiciones con una visión política organizativa superadora y claramente diferenciada del populismo clientelista que caracteriza las prácticas políticas predominantes en la Republica Dominicana.

Nuestro empeño es hacer del PTD un partido  que permita generar una auténtica representación de los intereses de los /as ciudadanos /as y la sociedad, que sustente su fortaleza en todos /as y cada uno /as de sus miembros /as, que sea abierto, para que sus militantes y la sociedad en general conozcan cómo funciona y que acciones pueden emprender en su beneficio, y que perciba que sus integrantes deben ser la fuerza motriz que lo impulsen a generar los cambios que la sociedad dominicana necesita, reclama y se merece.

Un partido que funcione apegado a la democracia interna, que garantice la más amplia participación de sus miembros /as y del pueblo en la elaboración y aplicación de sus políticas, estrategias y tácticas, que logre el cumplimiento consciente de sus planes de trabajo, decisiones, y que se sustente en una consciente y consistente disciplina partidaria.

Un partido que opera adecuada y eficientemente, con órganos estructurales funcionales que se reúnen con periodicidad, que planifiquen su accionar y evalúen sus planes, y que garanticen el desarrollo y fortalecimiento partidario para mantener en movimiento constante la organización.

Un partido revolucionario que nunca se aparte de sus principios y convicciones políticas e ideológicas, comprometido con los cambios estructurales que hagan posible las reformas y la transformación revolucionaria de nuestra sociedad, que trabaje arduamente para hacer posible que las ideas progresistas se impongan a las conservadoras y derroten su dominio ideológico, político, social y cultural en nuestra patria.

La mayoría de los partidos nacionales desarrollan prácticas basadas en el clientelismo y el rentismo, lo que corrompe y hace desigual la acción política electoral, por lo tanto, el PTD necesita desarrollar métodos de organización adecuados para establecer relaciones con los sectores del pueblo inclinados a ser parte de una opción política alternativa, procurando avanzar en este periodo de acumulación de fuerzas. Desarrollar una fuerte estructura partidaria basada en un conjunto de dirigentes y militantes convencidos de la naturaleza y objetivos de la lucha política y al mismo tiempo articulados con la mayor diversidad posible de organizaciones sociales y populares. Esa articulación será una de las fuentes nutricias fundamentales para generar incidencia y liderazgos políticos alternativos en el seno de la sociedad dominicana

Cuando hablamos de cuadros nos referimos a aquellos/as compañeros/as que forman parte de los organismos de dirección desde el nivel municipal, que se empeñan día a día en el trabajo político y que se apoyan en los /as militantes y simpatizantes de la organización para llevar adelante las tareas del partido.

Los dirigentes y militantes del PTD tendrán como uno de sus desafíos permanentes la formación y renovación política e ideológica fundamentada en una práctica constante de educación popular y participación en las luchas y acciones del pueblo por sus reivindicaciones y por la transformación política. Son los llamados a garantizar con su ejemplo y acciones cotidianas la continuidad de nuestra causa y quienes deben tener conocimientos de la línea política del partido, de sus orientaciones, de su misión, visión, y principios. Nuestros dirigentes y militantes deben actuar en la vida cotidiana de acuerdo a los valores de la sociedad a que aspiramos.

Los cambios operados en el mundo y en la sociedad dominicana nos desafían a repensar la forma de hacer política, y a la superación de prácticas y orientaciones organizativas para adaptarlas a las nuevas condiciones mediante la readecuación de nuestra estructura orgánica y la reingeniería de un modelo organizacional más abierto y con organismos funcionales.

La calidad de los organismos del partido se mide entre otros factores por la capacidad demostrada para vincularse con las diferentes expresiones organizativas de la sociedad. Procuramos desechar toda expresión de elitismo y promover el trabajo político fundamentado en personas con una real identidad partidaria, con la mejor compresión de la situación política y con la mayor disposición para desarrollar un proceso permanente de construcción de poder.

El PTD cuenta con dirigentes experimentados y de larga militancia, reconocidos /as por sus comunidades, por su trabajo político, su defensa de los intereses populares y su honestidad y prestigio de buen ciudadano. Esa es una fortaleza y buena carta de presentación que debemos aprovechar para el crecimiento y reproducción permanente de una organización que procura ser una expresión fiel de los mejores intereses de nuestra sociedad.  Es la mejor manera de impulsar un proceso armónico de construcción de nuevos y renovados liderazgos, mediante la vinculación de jóvenes valores como un elemento esencial para la renovación organizativa.

Empeño especial requiere mejorar la labor dirigencial y la operatividad de todos los organismos en el territorio nacional y el exterior. Todos deben mantenerse activos, elaborar y aplicar sus planes de trabajo a fin de intervenir en su espacio territorial, realizando una permanente labor de difusión y propaganda de las políticas del partido, mediante la aplicación adecuada de los métodos de trabajo y estilo de dirección que garanticen el monitoreo y seguimiento a la labor de los comités, la evaluación de su desempeño y esto les ayude a desarrollar iniciativas permanentes de articulación con la sociedad.

Los esfuerzos a ser desarrollados a partir de los acuerdos de nuestro IX Congreso estarán orientados a lograr un crecimiento significativo para a partir del mismo convertir al PTD en un partido con una fuerte vinculación e incidencia efectiva y real con la sociedad dominicana. Para llevar adelante estas aspiraciones requerimos sumar personas con disposición, capacidad de trabajo y la preparación necesaria como garantía de que las orientaciones organizativas encuentren niveles importantes de aplicación y no se queden en simples enunciados.

PRINCIPIOS ORGANIZATIVOS.

El trabajo organizativo y la funcionabilidad operativa del partido se basan en un conjunto de principios que tiene la democracia centralizada y la más amplia participación de sus militantes en la toma de decisiones, como el núcleo fundamental. El concepto democracia centralizada implica el pleno derecho a exponer las opiniones y a defender sus propias ideas y puntos de vistas; implica que el conjunto asume las decisiones adoptadas por la mayoría y que todos los organismos concernidos se comprometen con su aplicación.

Un segundo principio organizativo importante es la aplicación de un adecuado y armonioso estilo de trabajo que tenga como base buscar la verdad en los hechos y abarque la acción de los /as miembros /as en todas las esferas de la actividad partidaria, contribuyendo a que la labor del partido esté enmarcada dentro de los procesos de planificación, organización, evaluación y control necesarios para garantizar el desarrollo y éxito de las políticas, planes y metas definidos.

La definición y utilización de un estilo adecuado de dirección es fundamental en el marco del trabajo político. El mismo está referido a la acción de dirigir, de guiar, de conducir y de articular directrices para la actuación coherente, tanto individual, como colectiva. Es la aplicación concreta del estilo de trabajo al campo de la acción de los /as que realizan funciones de dirección e implica el conjunto de métodos estables que utilizan los dirigentes y organismos para solucionar las tareas y problemas que se presentan en el proceso de realización de sus actividades de dirección y así procurar la mayor motivación posible de la Organización en su accionar político.

La aplicación de los más adecuados estilos y métodos de trabajo y de dirección en el accionar para la construcción y desarrollo partidario, preserva el principio de vincular la teoría con la práctica, mantener un vínculo y articulación permanente con la sociedad, practicar la planificación y el control, ejercer la crítica y la autocrítica, el centralismo democrático y la dirección colectiva, afianzar la democracia partidaria, la disciplina, y la alternabilidad en los cargos de dirección.

Aplicar buenos métodos de trabajo y estilos de dirección y evaluar de manera periódica la aplicación de planes y tareas, ayuda a mantener y fortalecer la unidad interna del partido, para el trabajo político y estimula la creatividad y entusiasmo de los dirigentes y militantes haciendo más eficaz la acción organizativa.

Para realizar bien la labor de dirección se necesita capacidad y ejercicio ético, definir con claridad objetivos y prioridades, ser exigente con uno y con los demás, estar bien informado, actuar con sentido de oportunidad, saber escuchar, evitar trabajar de manera rutinaria comprometiéndose con los objetivos y planes del partido, saber distinguir el problema fundamental al cual dirigir la acción, ser emprendedor /a y privilegiar las opiniones colectivas en lugar de las individuales.

En la construcción del partido la municipalización aparece como un principio rector del trabajo al que se vincula armónicamente el criterio de militar en los territorios y coordinar las áreas de trabajo, de manera que la principal organización es la territorial, según lo que establece el estatuto partidario: comités de base a nivel barrial, de parajes o secciones, de Distrito Municipal y/o zonal y comités municipales teniendo como complemento el trabajo sectorial, es decir, el que se hace en áreas especializadas como el sindical y gremial, con las mujeres, los /as jóvenes profesionales, los cuales se coordinan en busca de lograr eficacia e impacto en el resultado de nuestro trabajo.

Los comités de base son el núcleo elemental de organización que se constituye en un territorio donde residen las personas que se incorporan a nuestras filas, los cuales sustentan los órganos de dirección zonal, de distrito municipal, municipal, provincial y en el extranjero. Las provincias con las estructuras municipales, distritos municipales y zonales coordinan el trabajo en sus demarcaciones, y a su vez las provincias forman las coordinadoras regionales, para aplicar las decisiones de la Dirección Nacional y su Comisión Política, así como para coordinar los propios trabajos adoptados por los organismos territoriales.

Organizar territorialmente a los ciudadanos y ciudadanas es la forma fundamental en materia de estructura partidaria del PTD, en función del principio de la democracia centralizada en la cual cada instancia de dirección territorial cuenta con una asamblea y espacio de participación donde los integrantes de las diversas estructuras e instancias encuentran representación.

EL TRABAJO SECTORIAL Y DE ARTICULACION CON LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD.

El PTD posee experiencia en el desarrollo de la labor sectorial y de articulación con las Organizaciones Sociales con notables éxitos en el movimiento sindical y campesino, en el sector deportivo y cultural y en el movimiento estudiantil universitario y secundario, pero el trabajo sectorial, ha sido absorbido por las actividades rutinarias y por los procesos electorales.

Los cambios operados en el modelo de sociedad basada en los servicios, el turismo, zonas francas, finanzas y bajo la óptica del neoliberalismo han implicado la desaparición de numerosas empresas productivas, el debilitamiento de las organizaciones tradicionales y el surgimiento de un gran sector informal de la economía con nuevos sujetos sociales, que han traído aparejadas nuevas formas de organización. Un fenómeno importante es la irrupción de la clase media demandando reivindicaciones que superan los sectores tradicionales, por ello, la necesidad de abordar el trabajo político de vinculación con la sociedad dominicana desde una nueva perspectiva, superando esquemas y estereotipos, siendo creativos y trabajando para construir articulaciones entre los sectores tradicionales y los nuevos grupos emergentes.

En diferentes frentes existen hoy nuevas condiciones, siendo notable el retroceso y debilidad que han experimentado las principales asociaciones y entidades corporativas de los /as trabajadores /as, campesinos, mujeres, estudiantes y del trabajo cultural y deportivo, pasando otras instancias, como la organización comunitaria de los moradores barriales en juntas de vecinos a recoger la expresión reivindicativa de importantes sectores. También otras expresiones de ciudadanos especialmente de clase media han generado importantes movimientos sociales, como lo fue en su momento la reivindicación del 4 % para la Educación y Movimiento en contra de la Corrupción y la Impunidad que impulsa La Marcha Verde.

Esa situación, a su vez, ha producido nuevas demandas relacionadas con el hecho de que los cambios en el entorno han modificado también parte de la cultura cívica y la gente se preocupa ahora más por los problemas cotidianos relativos a su vida personal y menos por los “grandes temas” políticos o históricos.

Estamos llamados a combinar el trabajo sectorial y el trabajo territorial y de articulación del PTD con diferentes expresiones organizativas de la sociedad, a encontrarnos con los dominicanos y dominicanas en sus centros de trabajo, en su lugar de estudio, en las entidades comunitarias, en las instituciones que agrupan a los /as profesionales, a los /as jóvenes, a las mujeres. Nuestros dirigentes, militantes y miembros tienen la obligación de participar en las organizaciones sectoriales en que desarrollan sus actividades profesionales y laborales, identificados con las aspiraciones reivindicativas de sus componentes y participar en sus luchas, contribuyendo al fortalecimiento de las Organizaciones Sociales en que se involucran.

EL TRABAJO ELECTORAL.

Las elecciones nacionales de presidente y vicepresidente de la República y las elecciones congresuales y municipales para los senadores, diputados nacionales, de ultramar y al PARLACEN, así como alcaldes, vice alcaldes, directores y vocales, constituyen el parámetro para medir el crecimiento de un partido, cuya cantidad de votos lo sitúa en un determinado orden de importancia.

Con su participación electoral el partido ha logrado algunos éxitos al obtener un senador, diputados nacionales, un alcalde, vice alcaldes, regidores, directores de distritos municipales y vocales, así como votación registrada en todas las demarcaciones territoriales del país y del exterior donde hay votantes dominicanos. El PTD ha desarrollado una política de intervención coaligada que lo  ha llevado a ser parte de las alianzas electorales que han conquistado la Presidencia del país en el 2004, el 2008, el 2012 y el 2016.

Participar en las elecciones con un sistema electoral como el nuestro, con escasez de recursos, en condiciones de extrema desigualdad con los partidos que han logrado obtener más del 5 por ciento de los votos, enfrentando la conducta clientelista y de derroche de dinero, ha requerido buen tino, determinación y voluntad.

Contar con una estructura orgánica diseminada en la mayoría del territorio nacional y el exterior, junto a la experiencia acumulada con nuestra participación electoral, nos ha permitido intervenir en los procesos electorales, pero nuestras limitaciones, las características desiguales e injustas de las elecciones, su diseño y aplicación para beneficiar a los partidos tradicionales en las votaciones y el escrutinio de los votos, nos ha impedido alcanzar una votación cónsona con nuestras potencialidades.

Se impone que la estructura del partido esté a tono con la participación electoral y responda adecuadamente a ella para potenciar nuestra intervención electoral. Se precisa tener una organización electoral que se active oportuna y adecuadamente, en base a un plan de campaña electoral que trascienda el tiempo de elecciones.

El partido debe fortalecer la cultura electoral, debe contar con una adecuada organización preparada para que podamos lograr una buena votación en las elecciones en que participemos y ascender a una mejor posición en el ranking del posicionamiento de los partidos en el país.

En las próximas elecciones del 2020 tendremos una participación con una fisonomía lo más propia posible y procuraremos demostrar el nivel de incidencia y de significación política que tiene nuestra organización en base a la obtención de una votación significativa que nos permita acumular fuerza e incidencia política para jugar un rol más activo y decisivo en el acontecer nacional.

COMUNICACIÓN PARTIDARIA.

La comunicación es uno de los instrumentos más importantes de socialización ya que permite el intercambio de ideas e informaciones para aunar esfuerzos y voluntades en procura de objetivos comunes.

Estamos llamados a mejorar y desarrollar el poder comunicador del PTD para lograr una adecuada y permanente incidencia en la vida política. El departamento de comunicación del partido debe adoptar una estrategia que potencie una adecuada y sostenida utilización de los medios y vías existentes en materia de comunicación en toda la geografía nacional, como para mejorar en nuestra información interna y la comunicación con la población.

Forjar un contingente de líderes y dirigentes de prestigio, reconocidos en el medio social en que actúan y asumiendo la vocería de la organización y exponiendo nuestras políticas y enfoques sobre asuntos importantes del acontecer nacional e internacional, contribuyendo a mejorar nuestra labor comunicadora.

Debemos garantizar una comunicación efectiva y hacer un uso más intensivo y extensivo de las tecnologías de información y comunicación (tics), tanto en los procesos internos como en la comunicación masiva con la población. Debemos instruir nuestros dirigentes y militantes en su uso no como un modismo para el uso de los últimos juguetes tecnológicos, sino para la más rápida comunicación de todos aquellos asuntos que sean importantes para el desarrollo nacional.

EDUCACION Y FORMACION POLITICA.

El fundamento del trabajo organizativo lo constituye la educación que el partido está en el deber de proporcionar a sus dirigentes, militantes y simpatizantes para contribuir a su formación política y facilitarles asumir de manera consciente y por convicción el trabajo revolucionario. La educación popular será un elemento esencial para una política de crecimiento e incidencia.

La apertura que nos está permitiendo ganar más adeptos, ha posibilitado que una buena cantidad de militantes que proceden de otras organizaciones, de las organizaciones sociales y populares y ciudadanos independientes por lo que  se requiere ampliar nuestra política educativa acerca de los principios que fundamentan la visión política, programática, organizativa y cívica del partido a través de una intensa labor de formación y capacitación que les permita hacer una mayor y mejor contribución a la cualificación y desarrollo de la organización común que estamos fomentando..

Haciendo un uso correcto de los recursos económicos asignados por la ley para la educación partidaria, la secretaria de formación y capacitación está llamada a trabajar con diligencia la labor formativa y elaborar el plan educativo del PTD con el propósito de elevar el nivel de formación de nuestros dirigentes y militantes en la comprensión de nuestro carácter, principios, metas, políticas, conducta ética y vocación de asumir los intereses colectivos de la Nación por encima de nuestro interés individual, por igual elevar su conocimiento sobre nuestra historia, la política internacional y aspectos imprescindibles de las ciencias sociales, políticas y económicas.

Poner en funcionamiento la escuela política del partido dotándolas de los recursos e instrumentos cognoscitivos adecuados a la actualidad y haciendo sistemática su operatividad, contribuye a impulsar la necesaria labor educativa en nuestra institución. Como mecanismo de apoyo a la Escuela de formación se constituirá una Biblia PTD que se alimentará de un Fondo Rotativo del Libro y se ubicará en la red una Librería Virtual de acceso universal, a los fines de garantizar que nuestra militancia disponga de la más amplia bibliografía que garantice su formación política y cultural integral.

SOSTENIBILIDAD FINANCIERA.

El aspecto financiero es un elemento sustancial para solventar las actividades propias de la Organización, por lo que debemos superar las tradicionales limitaciones derivadas de la insuficiente recaudación proveniente de los aportes de la dirigencia y militancia del partido, lo cual obstaculiza el cumplimiento de los planes y tareas en cada coyuntura e imposibilita obtener mayores y mejores resultados.

Si bien es cierto que la falta de recursos económicos no ha paralizado los planes y acciones que hemos establecido, no hay dudas de que nuestros requerimientos en el orden financiero se han incrementado y la precariedad de nuestras finanzas dificulta e impide acometer las grandes tareas planteadas para lograr crecer y desarrollarnos.

Las fuentes fundamentales de la actividad financiera del PTD son los ingresos provenientes de los aportes de la dirigencia y militancia por medio del pago de cuotas cuyo monto será definido reglamentariamente, las actividades licitas de recaudación de fondos realizados y los aportes del estado según lo dispuesto por la ley, que resultan precarios e insuficientes debido al sistema de distribución discriminatorio e inequitativo establecido por ella.

Urge definir y aplicar una política financiera sostenible fundamentada en un presupuesto de ingresos y gastos que incluya las fuentes y acciones para obtener los recursos económicos necesarios, así como su uso transparente y fiscalización. Debe fortalecerse el departamento financiero del partido con la función de identificar y atreverse a incursionar en formas licitas de captar recursos económicos para edificar una efectiva organización partidaria con probada vocación de poder. Debemos superar la condición de simples consumidores de recursos y convertirnos en promotores de ingresos para sustentar los gastos y las inversiones que requiere una actividad política de calidad.